En esta obra, David se presenta como un joven que ata la cabeza del gigante Goliath una vez asesinado con su honda. David era un pastor de la tribu de Judá, con buen semblante y talento y sobre quien estaba el espíritu de Dios. Goliath es un personaje de la Biblia, un soldado de casi 3 metros de altura de la ciudad de Gat. Goliath es paladín del ejército filisteo y se nombra en el Antiguo Testamento, en el primer libro de Samuel. Estos colores oscuros utilizados son característicos del naturalismo, es un colorido dado con una pincelada detallista. También, se destaca una sensación de agobio espacial que aprieta figuras muy grandes en un espacio mínimo.
Las figuras de Caravaggio son siempre gigantescas pero realistas y asemejadas a los ciudadanos de la época. Estas figuras parece que salieran de un fondo neutro muy oscuro mediante unos potentes focos luminosos que crean fuertes contrastes de sombras y luces, lo que se ha venido conociendo como el claroscuro tenebrista. Dicho juego de luces da mayor dramatismo a los temas y acerca la religión al espectador, para ello emplea personajes totalmente anti heroicos con manchas de barro y sangre. En ocasiones, los gestos parecen inspirados en el teatro del siglo XVI. Así, podemos decir que Caravaggio fue maestro de la técnica del naturalismo tenebrista. Su trabajo influyó en pintores como Ribera, Rembrandt, Zurbarán y Velázquez. Su estilo representa un claro Barroco.